IRPF al servicio de la equidad

Durante toda la semana se lleva adelante, en Montevideo y Buenos Aires, el Seminario para el análisis de la Extensión de la Protección Social en Salud a Poblaciones en condiciones de Vulnerabilidad- Adulto Mayor y Dependencia.

El objetivo del encuentro es dar a conocer e intercambiar las experiencias desarrolladas, tanto por argentinos como por uruguayos, para mejorar la protección social de los adultos mayores.

Jorge Papadópulos, miembro del directorio del Banco de Previsión Social (BPS), realizó una exposición sobre la atención y las actuaciones del organismo en favor de los adultos mayores y los discapacitados.

“Lo primero es tener un modelo de financiamiento en el cual el Estado ponga un porcentaje para los cuidados de los adultos mayores, sobre todo los que requieren más cuidados”, afirmó Papadópulos a LA REPUBLICA. El director del BPS señaló que en el caso de las familias más vulnerables, el cuidado recae sobre las mujeres, que ven postergado su ingreso al mercado laboral o su formación.

PARA TODOS

Papadópulos propone la creación de un modelo de financiamiento en el cual las personas hagan un aporte proporcional a sus ingresos y que el Estado contribuya, sin importar la situación social del objeto de esa política.

“Que no importe que sean afiliados al BPS o que nunca hayan trabajado. Hoy tenemos un instrumento, como lo es el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que recauda en forma progresiva. Tenemos que volcar parte de esos impuestos a la sociedad”, dijo.

El jerarca señaló que de esa forma se lograría mayor equidad social, a través del acceso de personas con bajo recursos a servicios de calidad financiados por la sociedad. “Se está redistribuyendo la riqueza”, aseguró.

Consultado sobre el conocimiento de cuántos y cuáles serían los beneficiados, Papadópulos dijo: “El BPS tiene una base de datos de sus afiliados activos y pasivos. Luego hay un conjunto de población, que es cada vez más conocido, que hay que identificar con claridad. Sabemos que tenemos situaciones de enfermos que son crónicos pero son atendidos en hospitales de agudos”.

El director del BPS aseguró que existe un conocimiento escaso de las empresas que prestan servicios de compañía y cuidado. “Tenemos 180.000 afiliados a las empresas de acompañantes”, señaló.

Por otra parte, dijo que también hay dificultades para conocer la situación de las llamadas casas de salud. “No conocemos la calidad de su asistencia, nos falta monitoreo. No sabemos la formación que tienen sus recursos humanos, cuándo rotan, ni cuál es su tiempo de descanso”, afirmó.

CIFRAS SIGNIFICATIVAS

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2004 un 18,2% de la población requería cuidados especiales por algún tipo de discapacidad.

El 65% de las instituciones privadas de acompañantes se encuentran en Montevideo, el 13% en Canelones y un 22% en el resto del país.

Fuente: La República

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