Las políticas públicas se crean para dar satisfacción a las necesidades de las personas

Se realizó aquí en Montevideo un seminario internacional denominado “Los sistemas de cuidados. una experiencia de los nuevos desafíos de la protección y el bienestar social, experiencia europea y perspectivas para Uruguay.”

El evento fue organizado por la Fundación Líber Seregni y la Fundación Pablo Iglesias.

Uno de los principales aspectos encarados desde la visión uruguaya fue la necesidad de avanzar hacia un sistema nacional de cuidados diseñado especialmente para la protección social en salud de las poblaciones en condiciones especiales de vulnerabilidad y dependencia, donde se ubica principalmente aunque no exclusivamente a los adultos mayores.

Según se concluye del trabajo realizado en el debate nacional sobre políticas sociales envejecimiento y territorio, Uruguay está maduro para avanzar hacia un sistema nacional de cuidados.

Para hablar de este tema es que recibimos al director del BPS Dr. Jorge Papadópulos

Jorge Papadópulos.- Buenos días, gracias por recibirme para hablar de un tema muchas veces invisible. Tengo que reconocer el mérito de su audición para recibirme y reconocer temas difíciles.

P.- ¿Cómo es la situación actualmente que se observa en esta temática? Que en la mayoría de las familias uruguayas se viven situaciones de esta naturaleza, de una persona mayor que es atendida bajos los cuidados de su familia en caso de no tener las condiciones de poder acceder a una atención en una institución privada o estatal.

JP.- Nosotros tenemos una situación con claros oscuros, creo que el país en su conjunto desde hace varios años ha venido avanzando en el desarrollo de políticas fuertemente centradas en las transferencias monetarias para personas que están en situación de discapacidad, o en situación de adultos mayores, que no pueden valerse por sí mismos.

Es así que el BPS paga 120 millones de dólares anuales en pensión por discapacidad. También tiene un programa que permite atender la situación de discapacidad de los niños, hijos de trabajadores, un programa en el entorno de los 17 millones de dólares. Y también tiene un conjunto de programas enmarcados en lo que se llama fortalecimiento de la sociedad civil organizada, que está en el área de las prestaciones del BPS, que transfiere a instituciones de la tercera edad, básicamente hogares de ancianos desde ONG reglamentadas por MSP y controladas por el BPS, les transfiere capacitación y apoyo para el desarrollo y compra de infraestructura, ya sea edificios, equipamientos y demás.

Y también tenemos el Piñeyro del Campo en Uruguay que se ocupan del adulto mayor, que tiene algo así como 400 plazas para personas que requieren de institucionalización y son de bajos ingresos y están afiliados a ASSE.

Y también en el otro extremo tenemos niños que son atendidos por el plan CAIF, de 0 a 3 años.

Entonces nosotros tenemos un conjunto de programas dirigido a población vulnerable, niños, discapacitados y adultos mayores en situación de dependencia. Ya tenemos alguna experiencia en esto, pero son programas que requieren ser enmarcados en una política nacional de cuidados, por la cual ya se viene trabajando, en esta administración comenzó con el Diálogo Nacional para la Seguridad Social y se determinó que este era un tema relevante.

Se avanzó también en el marco de la definición de una política nacional para el adulto mayor, donde participó el MSP el MIDES y el BPS, que estableció bases para un modelo de gestión de un sistema dirigido al adulto mayor.

Nos falta avanzar en la definición de los modelos de financiamiento, de gestión, de políticas como esta.

¿Cuál es la importancia de esto? Yo creo que nosotros tenemos que situarnos en un contexto en el cual, por ejemplo, la seguridad social cuando surge el modelo de seguridad social uruguayo que se inspira en el modelo alemán, la expectativa de vida en esta época era de 46 años, la Alemania de la década del 80.

Hoy por suerte gracias a los avances tecnológicos, a la capacidad del ser humano de superarse a sí mismo, hemos llevado la expectativa de vida por arriba de los 75 años en Uruguay, en otras sociedades aún más, y es cierto que en algunas sociedades hay expectativas de vida menores que la nuestra, pero en el caso concreto del Uruguay estamos muy lejos de la expectativa de vida que teníamos cuando se inauguró el sistema de seguridad social en el Uruguay.

Hoy tenemos el desafío de poder dar una atención de calidad a estas poblaciones. Los niños de 0 a 13 años en el país hoy andan en el entorno de los 758.000, en el 2050 vamos a tener 787.000 niños de acuerdo a las proyecciones del Centro Latinoamericano de Demografía, o sea que se va a mantener igual.

Esto si no cambian las condiciones del país, puede ser que si el país mejora tengamos oleadas migratorias, podemos retener más población de la que estamos reteniendo, que es nuestro sueño y gracias a esos sueños pasamos de expectativa de vida de 46 años a 72.

Pero el dato concreto es que se va a mantener constante.

Sin embargo, si miramos la población de 60 y más años, la población que hoy tenemos anda en el entorno de las 600.000 personas y se proyecta para el 2050 que prácticamente se duplique a 1.100.000.

Esto en términos de políticas significa que tenemos una ventana de oportunidad relativamente fácil de controlar para la población menor, que aparte es la población más carenciada del país, y una situación de crecimiento más amplio en la edad más alta que van a requerir más cuidados y más protección de la que requieren al día de hoy, simplemente por una proyección demográfica.

Ni que hablar de que aún tenemos servicios para esta población que son insuficientes para dar cuidados al conjunto de las situaciones dramáticas que viven las familias de nuestro país, que todos conocemos y hemos experimentado en mayor o menor medida, hijas que tienen que hacerse cargo de sus padres y de sus hijos al mismo tiempo, y situaciones que impactan con mayor crudeza en los hogares de mas bajos ingresos, porque los servicios de cuidado se pueden comprar en el mercado pero si no se tienen los recursos para hacerlo esos servicios están fuera del alcance de las posibilidades de las familias de más bajos ingresos, y siendo esas familias de bajos ingresos las más numerosas y con niños pequeños, estamos corriendo el riesgo de no romper la reproducción intergeneracional de la pobreza, y con eso estamos condenando a la sociedad a situaciones de violencia. Porque el cuidado de los niños de 0 a 3 años, que significan el estímulo temprano y la capacidad de adquirir mayores destrezas para educarse y para incorporar valores y para comprender la complejidad de la vida y del mundo, es determinante para la existencia de situaciones de violencia. Si esas condiciones no existen la violencia que hoy estamos viviendo se explica en parte por eso.

El tiempo que está dedicado a la contención a la formación al amor a la formación en valores y a la transmisión de conocimientos está ocupado por otras actividades que muchas veces redundan en las situaciones que estamos viviendo estos días.

Entonces si vamos a construir bien un programa muy complejo que es el de la infancia carenciada, que reitero supera el 50%, y vamos a atacar un conjunto de problemas muy complejos que tiene esta sociedad, entre los cuales se encuentra la violencia y con ello la sana convivencia de todos los uruguayos, tenemos que pensar que tenemos que tener políticas específicas de cuidados para esta población. Así como también tenemos que tener políticas específicas de cuidados para la población en situación de dependencia.

Y estas políticas se deberían enmarcar en un sistema nacional de cuidados.

Yo creo que el país va a tener que empezar a pensar en una reformulación profunda de su sistema de protección social, hemos avanzado muchísimo en este período, pero también se avanzó en períodos anteriores en escuelas de tiempo completo, se avanzó en escuelas de contexto críticos, es decir, empezamos a reconocer problemas y empezamos a atacarlos, tenemos que avanzar más.

En este período hemos aumentado las transferencias de renta hacia los sectores de más bajos ingresos a través de las asignaciones familiares, a través de lo que fue el PANES, a través de las Rutas de Salida.

Hemos avanzado en un grupo de políticas y muchos de ellos son transferencias de ingresos, algunas pocas son servicios. Entonces nosotros tenemos que invertir mucho más en servicios de lo que hemos invertido hasta ahora, porque además los servicios son una oportunidad de empleo para esa misma población que cuida, para esa misma población femenina que se ve excluida en el circuito educativo y que no tiene tiempo porque tiene que ocuparse de varios hijos, porque aparte la población más pobre es la que tiene más hijos y tiene que ocuparse de ellos y de sus ancianos aparte.

Entonces tenemos que crear servicios, que creen empleo, que al mismo tiempo resuelvan los problemas de la población objetivo que tratamos de cubrir con esto.

Yo creo que tenemos que hacer un reconocimiento a la Fundación Líber Seregni y a la Fundación Pablo Iglesias que enmarcaron y que posibilitaron el encuentro de partidos políticos, de instituciones públicas como el MIDES, el BPS, MSP, actores relevantes en los procesos de formulación de políticas públicas.

Y quiero señalar que de allí no surgió un documento que diga los acuerdos centrales son éstos, no redactamos un acta final de acuerdos, pero podría decir que ha habido algunos acuerdos básicos.

Si el conjunto de los actores que allí participamos, red de mujeres también, eso es importante porque como es un tema de género una participación de organizaciones femeninas en particular la red de género y familia, también la academia, es decir que empieza a haber un reconocimiento de que el problema existe, el problema existe y no es un problema de las familias, no es un problema individual, es un problema de la sociedad.

Como decía con respecto a la violencia, si nosotros no tematizamos bien, si no construimos bien el problema, no vamos a poder resolverlo.

Entonces empezamos a construir el problema, y a mi me parece un avance gigantesco. Empezamos a ponernos de acuerdo en que hay un conjunto de población en situación de vulnerabilidad que debe ser objeto de algún conjunto de políticas públicas. Eso en primer lugar.

En segundo lugar tenemos un acuerdo básico de que una política de este tipo genera empleo y agrega valor a la economía y genera riqueza, yo creo que ese es el resultado de este encuentro.

Tenemos acuerdos también en que es necesario desarrollar un conjunto de servicios importantes para los cuidados y que las transferencias monetarias por ser todo lo importante que son porque les permite a las personas comprar lo que quieran, no son suficientes porque requieren el desarrollo de servicios.

Entonces yo creo que hemos avanzado un paso. Tenemos que continuar en esfuerzos como el que estamos realizando con usted de colocar esto en la opinión pública, porque reitero este es un problema de construcción social, no lo construye el BPS sólo, ni el MIDES sólo, ni el MSP sólo, ni ningún partido político sólo. En algún momento alguien va a tener que tomar restricciones pero la tematización y la construcción del problema es un esfuerzo colectivo.

P.- ¿A quien correspondería definir las políticas que se deben incluir en este sistema nacional?

JP.- Yo voy a plantear un tema difícil, voy a plantear el tema del financiamiento, porque acá estamos hablando de crear servicios, crear centros de día para los ancianos, crear residencias de larga estadía, sistemas de teleasistencia, escuelas de tiempo completo, crear y fortalecer los centros de rehabilitación existentes, estamos hablando de una inversión muy importante.

Si nosotros hoy dijéramos vamos a tener una política por la cual vamos a financiar, le vamos a dar dinero a las personas para que vayan al mercado y compren servicios, van a tener el dinero y no van a tener los servicios, porque no existen, no están desarrollados.

Entonces pensemos de que tenemos un tiempo, que hay que mirarlo en el mediano plazo, tenemos que pensarlo en etapas, tenemos que pensar el desarrollo de servicios socio asistenciales y tenemos que pensar el modelo de financiamiento, cómo se va a financiar.

En el mundo hay 3 formas básicas de financiarlo, puede ser un seguro privado, es decir yo compro un seguro en el mercado que me asegura que pagando una prima y pagando anualmente una x cantidad voy a tener acceso a determinados servicios si acontece una situación catastrófica.

Segundo modelo, podemos agregar un pisito más a la seguridad social y agregar a las cotizaciones por seguridad social un pequeño componente que esté destinado también a situaciones catastróficas para los adultos mayores y para el caso de la discapacidad.

Estoy hablando de los servicios, no estoy hablando de la transferencia de dinero.

Luego podemos hablar de un tercer modelo que sea puramente financiado con rentas generales, que sea financiado con aportes de naturaleza progresivo, como puede ser un impuesto a la renta de las personas bien afirmado y controlado, que transfiera parte de su dinero al desarrollo de los servicios y el acceso de las personas a los servicios.

Podemos pensar otros modelos, hay un cuarto modelo que es una combinación, que podría ser contribución en parte de rentas generales, en parte de las personas proporcionalmente a sus ingresos, como hacen los españoles, con un componente por ejemplo adicional para aquel que quiera más servicios que los básicos, que tenga capacidad de pagarlo.

Pero éste es el tema que tenemos que discutir, este es el tema sobre el cual yo no quisiera cerrar, yo tengo una decisión tomada con respecto a esto, yo tengo una idea acerca de cuál sería el mejor modelo.

Me parece que éstas son las cosas que una vez que reconocimos el problema, estas cosas son las que tenemos que dejar abiertas para que el sistema político las discuta, el sistema político con un profundo ejercicio didáctico hacia la población, en el cual los medios de comunicación sin duda tienen un papel extremadamente relevante.

A mi me consta por lo menos de que en algún sector del Partido Nacional esto está incluido en el programa, en el Frente Amplio está incluido en el programa, el Partido Independiente tiene una preocupación acerca de esto. La posición del Partido Colorado yo no la conozco.

Pero creo que empieza a reconocerse el problema de los cuidados como una cuestión política, pero para que las ideas se conviertan en política es extremadamente importante la capacidad de aquellos que construyen imágenes acerca de un futuro deseable.

Y con esto me estoy refiriendo al papel de los medios de comunicación, al esfuerzo de poder colocar permanentemente en cada ocasión que tengan posibilidad de colocar el tema sobre la mesa.

Lo que sí es importante decir es que yo creo que no hay una política pública que tenga necesariamente que ser definida por los profesionales que trabajan en esa política.

Yo creo que la política educativa no tiene porqué ser definida por los educadores, y yo creo que una política de cuidados no tiene porqué ser definida por los cuidadores.

¿Por qué? Porque la política pública ¿a quien va dirigida? No va dirigida a los que la hacen , a los que la ejecutan, la política pública va dirigida a los sujetos, a los individuos que requieren demandan y necesitan ese tipo de cuidados.

Porque la política, que es una actividad noble, tema que también muchas veces nos olvidamos y creo que también contribuye a estos fenómenos de desvío social que estamos teniendo, porque se pierde la centralidad de algunos procesos; tiene la responsabilidad de mirar no a los intereses de quienes son parte de los sistemas, ya sean desde la burocracia como desde la política, sino que tiene la responsabilidad de atender los problemas de las personas para las cuales las políticas se crean.

Las políticas se crean no para satisfacer los intereses de quienes la ejecutan, las políticas públicas se crean para dar satisfacción a las necesidades de las personas.

Si tenemos un sistema democrático sano y que funciona, el debate público en torno a este tipo de cosas es absolutamente ineludible. Participación con responsabilidad del sistema político y el sistema institucional en su conjunto, donde nosotros, los responsables de formulación de políticas tiremos las líneas centrales para que la gente tenga la posibilidad de discutir y discernir.

P.- Le agradecemos su presencia y estamos abiertos a cualquier otro tipo de necesidad en torno a esta problemática

JP.- Muchísimas gracias, y seguramente vamos a aceptar esta generosa oferta.

Entrevista realizada en 690 AM Radio Sarandi, en el programa Sábado Sarandí, con la conducción del periodista Esteban Farat.

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